La puerta hundida de la plaza.
Otro carro abrió la puerta contra la tuya en el parqueo: quedó un hundido con rayones. En un caso así, muchas veces no hace falta cambiar la puerta.
- Recuperamos la forma del panel sacando el hundido.
- Lijamos, aplicamos fondo, pintamos igualando el tono original y aplicamos barniz.
- Pulimos hasta que el reflejo corre derecho de punta a punta.